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UNA DE ESAS PESCAS INESPERADAS…

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Con un viento sur muy suave, pero constante desde la noche, a media mañana me acerqué al muelle de Mar del Tuyú simplemente a mirar…

POR VÍCTOR DE VÍCTOR 

“Alguien debe estar pescando pejerrey”, pensé. El agua verde dominaba la escena pero la bajante era inminente, lo que habitualmente significa el final de la pesca.

En efecto, al llegar al muelle había varios pescadores dedicándose a la variada y Pablo González y Andrés Pesca, con sendas cañas y líneas pescando pejerreyes y algo más.

LINAJE Y EXPERIENCIA

Andrés, es hijo de Carlos Pesca, un experimentadísimo pescador de concurso, que además es un gran conocedor del muelle. El apellido es tal vez una de las analogías más claras que vi en mi vida. Linaje de pescadores. Y Pablo, es casi local, con el plus que ello significa.

Me quedé observando como los pejerreyes, sardinas y anchoas de banco arremetían contra todo lo que caía al agua. Con la ñata contra el vidrio, como dice el tango. No había llevado equipos.

SALVADO!

Andrés me dijo “no te vas a quedar sin pescar!”, tengo una telescópica con un frontal y líneas de todo tipo. Abrí los ojos como el 2 de oro y en menos de 10 minutos estaba pescando con mis amigos del muelle.

Para mí, algo atípico, sin equipo propio y sin cámaras ni teléfonos para documentar el frenesí de la pesca. Cada tanto, un espectáculo sazonaba el mediodía del muelle, cardúmenes de anchoas de banco arreciaban sobre las “nubes” de cornalitos generando vistosas explosiones en la superficie del agua.

CAPTURAS A GRANEL

Luego de 1 hora y media de pesca, Andrés nos mencionó que ya debía irse. Así que fin de la historia para mí. Con un balde enorme rebozando de pesca, se llevó su justa mitad. Nos despedimos y volví a casa para almorzar.

AÚN EN BAJANTE

Luego de un frugal sándwich decidí ir por más. Tomé mi equipazo, una caña Tech Sensitive de 3,20 m. acompañada por un microreel Shimano Sienna 500 cargado con nylon de 0,25 mm. Até una línea de vuelo VDV, a la que agregué una plomadita de 20 g. y volví al muelle.

Las carnadas, trocitos de camarón y filets frescos de sardina bien rebajados.

UN POCO MÁS

Agradable sorpresa me llevé cuando al llegar pude ver que pese a que el agua estaba ya un poco turbia, la pesca seguía bastante activa.

En menos de 2 horas obtuve unos cuantos pejerreyes, dos anchoas de banco y varias sardinas.

Cuando la bajante se manifestó a pleno, pequeñas roncadoras tomaban todo lo que caía al agua. Lo que indicó el final de una pesca tan buena como inesperada.

AGRADECIMIENTOS

A TECH TACKLE – Por acompañarnos en todos nuestros proyectos.

A PAYO ARGENTINA – Por la hermosa indumentaria que nos viste en estas vacaciones.

A MYRIAN y la gente del muelle – Por su amabilidad y colaboración con nuestra tarea.

A PABLO GONZÁLEZ Y ANDRÉS PESCA – Por la experiencia compartida

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