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REENCUENTRO CON PESCA U.L

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El reencuentro con un viejo amigo le dio a esta pesca un sabor especial. Hace unos 30 años la pesca nos unió, y nos hizo compartir incontables, fabulosas, y grandes aventuras…

POR WALTER GASTALDI

La vida lo llevó de nuevo a su terruño en Coronel Pringles, ciudad ubicada al sur de la Provincia de Buenos Aires, por lo que estuvimos cerca de 20 años sin vernos.

La tecnología acerca y a través de ella, vi desde lejos como formaba una hermosa familia. Hoy el trabajo me llevó a pasar por su ciudad y como no podía ser de otra manera, lo contacté para visitarlo.

Al instante organizamos una pesca express. Qué mejor que ese reencuentro con mi amigo el gran Silvio Iphais sea caña en mano y hermanados en la misma e inconmensurable pasión.

Cerca de la cuidad hay varios lugares de un tenor natural paisajístico como hay pocos en la Provincia. Me iba a llevar en busca de una especie totalmente nueva para mí, y poco común para muchos: la perca. La idea era pescarla con señuelos en modalidad Ultraligth.

Llamó a varios pescadores de la zona y le dijeron que no estaban saliendo, que no era época todavía. Lógicamente no hicimos caso, preparamos todo, y salimos.

En sólo un rato ya estaba abriendo la primera tranquera, el paisaje empezaba a deslumbrar.

Ya me gustó que no había huellas de neumáticos, sólo pasto corto. Abrí una segunda tranquera y el paisaje aumentaba exponencialmente su belleza. Ya la vegetación era mucho más espesa.

Dejamos el auto y de ahí en más seguimos a pie. Si pensaba que “taruchear” y caminar en el barro era duro, en esta ocasión para llegar hasta la primera porción del río a pescar había que traspasar varios fachinales, subir y bajar varias cuestas empinadas. Para pasar a otra sección del río había que subir por el cerro, caminar por arriba y volver a bajar. Realmente agotador, pero al mirar esos paisajes, la energía brotaba del aire mismo.

Qué lugar señores!, de los más lindos que he pescado y con el placer adicional de no ver un papel, una bolsa  una botella, o una lata… nada, ningún rastro humano, pero sí muchos rastros salvajes, huellas y heces de carpinchos, jabalíes y pumas, todos conviviendo en un extraordinario ecosistema de sierras y quebradas. 

El río corría suave, no había lluvias recientes que incrementaran su nivel y lo enturbiaran, corría puro y cristalino, tanto, que se veía absolutamente todo.

La mayor parte de la pesca se trata de hacer a pez visto, nosotros al pez por supuesto, dado que si es al revés, obviamente se frustra.

En este ámbito cohabitan pejerreyes, dientudos, carpas, y lógicamente la perca que era la presa a buscar. Suelen estar en los pozones donde la luz no llega con tanta fuerza y en la seudo-oscuridad del pozón, se refugian.

Se trata de una especie cazadora que se alimenta exactamente con lo mismo que las truchas: insectos, moluscos y pequeños peces. No es una súper nadadora, y prefiere lugares de remanso o pequeñas correntadas, pero es combativa. Su tamaño promedio es de 15 a 30 cm. pudiendo llegar a los 40 cm. y a los 2,5 kg. 

Silvio empezó a castear de inmediato, yo todavía estaba maravillado. No… no, la palabra es hipnotizado por la belleza del lugar, no podía dejar de contemplarlo, de mirar la pureza del agua, las sierras a nuestro alrededor, los verdes, los ocres, una pincelada aquí, una pincelada allá y una magnífica obra, de único Creador.

Sacudí la cabeza como para despertar de un hechizo y traté de concentrarme en la pesca, que de hecho requeriría de toda mi atención, por cómo es la pesca allí y por ser casi todo nuevo para mí.

Casteamos un buen rato sin resultados, habíamos tomado distancia uno de otro, pero pensé que sería mejor estar al lado de Silvio y ver como se desenvolvía.

Empezamos a caminar muy suavemente por la orilla oteando bien el agua, cuando Silvio vio una silueta nadando lentamente detrás de un saliente de tosca. Me la señaló y empezamos hacerle un tiro cada uno, y nada, seguía ahí nadando.

Los tiros no son nada fáciles, el agua corre, las cucharas 0 y 00 son extremadamente livianas, y muy susceptibles a la correntada, tampoco se le puede tirar encima por que se asustan. El lance debe ser pasado y hacia atrás de la presa y ajustar la velocidad con la corriente para que el engaño pase por delante de la cabeza del pez.

Luego de varios intentos Silvio logró el tiro justo, y vi como atacó rápidamente la cuchara. Hermosa pelea, y la emoción de ver en vivo por primera vez una perca… Fotos, y al agua!

Empecé a caminar por la orilla despacio y aprecié muchísimas carpas nadando en la corriente. Las había de todos colores y estaban muy cerca de sus crías guiándolas en la corriente. Una locura para pescarlas con Fly en este escenario.

Silvio es un gran Mosquero pero no las aprecia en absoluto, después de una charla motivadora me dijo que iba a volver a intentar con ellas.

Llegamos a un codo del río contra una barranca y para sortearlo teníamos que subir la empinada sierra, caminar por arriba, y ver donde se podía bajar.

Así lo hicimos y empezamos a pescar la tercera sección, lo creía imposible, pero el paisaje seguía aumentando en belleza. Mientras yo seguía prisionero de ese encanto, Silvio clavó otra perca un poco más linda y gorda que la anterior.

El conocimiento del lugar y la experiencia dieron resultado. La tarde caía, y la vuelta era larga y peligrosa como para hacerla en la oscuridad, por lo que decidimos comenzar el retorno.

Fueron escasas tres horas y me quedé sin mi perca, pero en la pesca nunca se pierde, siempre se aprende. Para la próxima estaré mejor preparado, sólo tengo que conseguir un antídoto para tanta belleza. 

Gracias Silvio por tu hospitalidad. Fue un reencuentro muy especial y emotivo, ya volveré por la revancha!! Y qué cosa maravillosa que es la pesca!

Equipo utilizado: Combo Ultralight Quantum modelo XTRALITE, compuesto por una caña de 6 pies de 2/6 lbs. y un microreel cargado con multifilamento Tech Max 8 de 12 lbs. 

readers comments
  1. Claudio on octubre 11th, 2018 11:47

    Excelente relato. Un lugar de ensueño y no muy lejos. Me imagino si en vez de caminar tanto, se podría hacer el trayecto en MTB…sería el día perfecto.




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