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BUSCANDO CHARCOS

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El problema de la sequía se viene acrecentando en toda la provincia de Buenos Aires y alrededores, con pérdidas millonarias en el sector agrario. La búsqueda ahora es más del líquido elemento que de la pesca en sí…

POR WALTER GASTALDI

Cambiaron tantos los escenarios. Hasta en varias ocasiones dudé sobre si estaba en el mismo lugar en el que unos 60 días atrás había hecho una pesca extraordinaria de tarariras. Hice 10 km. hacia un lado, 20 para el otro, volvía al mismo lugar, y me decía a mí mismo: “era acá”.

Tuve que recurrir al teléfono y mirar las fotos donde había realizado la pesca pasada y no lo podía creer, estaba en el mismo sitio, sólo quedaba un poco de la gran masa de agua que no tendría mas de 20 cm. de profundidad y era un hilito que cruzaba la ruta.

Igualmente intente un rato pero, nada. Fui a otro y a otro, todo igual. Estaba cerca de mi amigo Gabriel Suárez, a quien le mandé mensajes, y no respondía. Supuse que estaría en el campo sin señal cuando le dejé un último mensaje: “Voy a estar donde pescamos la última vez” y salí para ese rumbo.

Al llegar, en el lugar había poca agua, pero había. No era para despreciar dado que ya estaba sobre el mediodía. Casteo acá, casteo más allá y un nada absoluto, hasta que escuché “Eh, loco!” y apareció el amigo siempre dispuesto.

Y ?, me preguntó. “Nada de nada”, respondí. Hablamos un rato sobre la situación y me propuso ir a un lugar donde había quedado bastante agua retenida, al que era muy difícil llegar. Un camino que quedó intransitable después de las últimas inundaciones donde creció la vegetación y estaba casi tapado.

Dudé un segundo, o décimas tal vez, y nos pusimos en marcha. No era lejos, era el arroyo que alimentaba los desbordes donde estaba pescando minutos atras, pero más arriba quedó el agua bloqueada por un terraplén.

El camino fue un desastre, una aventura de 4×4 pero con una Suran. Viajaba menos que a paso de hombre, pero al fin llegamos dejando los vehículos justo en el terraplén.

Inmediatamente el lugar me fascinó por su paisaje, en un lado estaba el agua acumulada y más lejos se veía bien marcado el arroyo que alimentaba todo. El agua salada al secarse, dejó todo el suelo blanco, donde antes era un mar de agua, el arroyo se ramificaba en varias direcciones generando un ámbito hipnotizante.

Decidimos encarar primero el arroyo. Su silueta se veía a lo lejos, caminamos unos 1000 m. y Gabriel se fue sobre el cauce neto del arroyo, y yo, hacia donde se ramificaba y se iba fundiendo en una especie de albufera. Probamos con varios señuelos sin resultados.

Saqué la infalible Gozio Lure soft lastrada con una cuchara. Sólo tenía una color verde fluo, empecé a castear haciéndola trabajar de distintas formas y enseguida vino el primer ataque. Por suerte con firme clavada pude concretar la captura, fotito y al agua. Ya sentía que el día valía la pena, me quedaban por delante unas tres horas de pesca y los piques eran espaciados, pero salieron unas cuantas.

Gabriel sacó 4 y yo, 6. Al faltar sólo una hora para mi partida, nos fuimos hacia el terraplén a probar en lo que era una laguna formada por la acumulación del agua. Al subir ví que había agua de los dos lados, Gabriel empezó a bajar la peligrosa empalizada de grandes rocas que se desbarrancaban y lo seguí. Empezamos los casteos y… nada.

A los diez minutos le dije “me gustó más el otro lado, cualquier cosa nos gritamos”, volví a trepar y a bajar peligrosamente entre las rocas, hasta que encontré un lugar más o menos cómodo donde pararme. Todo era extremadamente irregular.

Al segundo casteo tuve un hermoso ataque que no pude concretar. Seguía con el mismo señuelo, otro tiro, y otro ataque. Esta vez fue mía, foto, y al agua. Dos tiros, dos ataques, “epa” me dije!!!! Empece a gritarle como loco a Gabriel que viniera, pero no aparecía, supuse que el también estaría pescando, ya que es el local y no por nada eligió bajar de ese lado.

Por los palos de alambrados sumergidos, me pude dar idea de que no había más de 40 cm. de profundidad, y si de dos tiros tuve dos ataques es por que estaban ahí. Cambié de señuelo, radicalmente me fui a superficie con un Predator de VML.

Varios tiros y tiros, y nada, no era que tenían que emerger de las profundidades para tomar el engaño, pero nada, baje a subsuperficie con un Hunchback y nada, saqué el letal SubWart 5, todas las fichas, y tampoco. Cerré el círculo y volví a donde empecé con goma lastrada. Segundo tiro, ataque y bomba de barro. Un hermoso ejemplar de arriba de los dos kilos.

Feliz era poco, y que lindo trabaja la nueva Gozio xXx 8/14 lbs., foto y al agua como siempre. Evidentemente ya estaban enterradas en el barro, en ese ataque pude ver claramente la bomba de barro que generó en el momento de tomar el señuelo.

Acomodé la maltrecha rana y tiré nuevamente. La venía trabajando bien despacio por el fondo, cuando se frenó bruscamente con una posterior llevada, clavé y estalló un volcán de agua. Era un monstruo, la trabajé con cuidado aflojando la estrella, y despacito la pude arrimar a las salientes piedras. Qué ejemplar! no podía dejar de admirarla, la tuve unos segundos más a lo acostumbrado fuera del agua, mirándola, la pesé, ésta lo ameritaba. Agradezco a Salomón Rondan que me regaló la balanza en la que acusó 3,150 kg., un torpedo maravilloso.

Con todo amor la deposité en el agua y la dejé recuperarse bien, total, con ella daba por terminada la jornada de pesca y se merecía todo el tiempo de mi parte. La tenía en el agua cuando de un repentino y tremendo coletazo se fue dejándome felizmente empapado y saboreando la salobridad del agua.

Me senté en una roca, prendí un cigarrillo mientras pensativo oteaba el paisaje, cuando desde arriba Gabriel me decía: “Y, loco?”“Una locura, amigo, tremendo lo que pesqué”, le respondí, a lo que me contestó: “Yo, nada!!!!!”

Así es a veces… y así fue un día de pesca en Plumas Verdes.

PD: Gracias Gabriel, cada vez que te llamo, dejás lo que estás haciendo para sumarte a pescar con este loco.

Un abrazo grande y hasta la próxima ocasión.

readers comments
  1. Matias on abril 9th, 2018 17:42

    Hola Walter, comparto contigo la pasión x estos torpedos musculosos, caña 3 tramos de grafito, huevito y una gozio Lure con cuchara y no m quiero olvidar mí bolsito con chiches, cuellito y mí sombrero camuflado… Bien recostado sobre los tubos d gas d mí yeyo a la espera d un lindo charco q cumpla los requisitos d mí vision y olfato de pescador, camino mucho y solo los espejos de mí ciudad bañados, sanjones y tosqueras, mí familia se ríe cada vez q pasamos x un charco al cual tiro mí frase … En ese lugar, las taruchas t corren… Jajaja tuve la posibilidad d cruzarte en el camping el gran lago pero no m anime a saludarte, estabas con tu flia al igual q yo, ojalá nos podamos cruzar nuevamente para saludarte y charlar d nuestra pasión x estás “nerviosas” te hago llegar un abrazo de parte d este humilde pescador pilarense, las vamos a extrañar estos meses a nuestras dormilonas bonaerense, pero quizá las valla a buscar algún finde x la zona ROSARIO/VICTORIA alguna semana soleada d invierno. Asta luego amigo!




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