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PEJERREYES Y BARRO

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La florida pluma de Alejandro Ferrín nos transmite un relato de la pesca realizada hace unos pocos días en la resucitada laguna Los Horcones…

POR ALEJANDRO MARIANO FERRÍN

La pickup se encontraba durmiendo una profunda siesta de 8 años cuando fue sacudida para regresar a su esencia pescadora sobre la huella de los caminos de la Salada Grande y demás charcos aleatorios de ensueño. Tripulada por “el Néstor”, “el Viudo” y “el Pepi” fue una infatigable visitadora de cubas tan maravillosas como volátiles, en la imagen especular y espectacular que ofrece la Ruta 11 con su pastizal pampeano, a su margen más virgen.

En reverencia a esos momentos tallados en el corazón, encontrando esa vieja pero renovada complicidad padre-hijo, mi amigo Pepi y su papá Néstor desandaron el derrotero de la restauración. La llevaron a cabo respetando a ultranza la originalidad de una pieza única; así la camioneta ya finiquitada exigía en llantos de pistón su sacramento de pesca. La cúpula alfombrada clamaba por ser ocupada con cañas, bolsos, cajones y copo. Las nuevas botas talle 215 gemían por el beso de la tierra y la vestimenta blanco Bariloche de las chapas no era más que una señal de la liturgia. Con la hermosa responsabilidad y agradecimiento de su amistad, instruimos la ceremonia movilizados en procesión hacia el Partido de la Costa como base de operaciones. Pepi decidió que el bautismo de greda de la “nueva blanquita” se ungiese con los mismos barros pisados por los hermanos Horcón, quienes llegaron a los pagos de Madariaga tras sobrevivir a un naufragio en costas de Pinamar, lo cual hizo que campo adentro amansaran las tierras a orillas de la laguna que bebería sus apellidos: “Los Horcones”. Se trata de un hermoso reservorio de agua, cuyos límites de 500 hectáreas están delimitados por la vista, que jamás se cansa de revisar el espartillar, las sombras de toro, los talas, sauces y duraznillos.

Con la compañía de mates ruteros, salimos desde San Bernardo hacia Pinamar, pasadas las 6:30 hs. Nuestro temor de neblina fue infundado, a pesar de que una bruma había descendido con furia la noche anterior. Llegamos al acceso de esa localidad balnearia y tomamos hacia la derecha la Ruta 74 camino a Madariaga y en el Km. 12, doblamos nuevamente a la derecha. Los parpadeos del nuevo sol y su bienvenida salmón fueron ese suspiro mudo que reconforta tranqueras adentro. Luego de 1,5 Km. de un barro denodado, que enmantecó por completo a las cubiertas y destrezas en el manejo con las cuales el Pepi se doctoró en sinfonía de autoblocante, accedimos al Club de Pesca San Nicolás. Allí alquilamos un bote a remo, cargamos los bártulos y nos dedicamos a llegar al centro de la laguna, en donde estaban acardumados los pejerreyes. No llegaban a 7 las embarcaciones que pescaban a la par nuestra, algunas con capitanes que también eran marineros y otras con grupos de amigos que superponían funciones en el titilar de la estabilidad. 

Comenzamos pescando con líneas de 3 boyas tipo lágrima (12 cm.) y bigotera distal de balsa, sin puntero, abusándonos de estar a sotavento de vientos regulares de más de 25 km/h y algunas rachas intensas. La carnada de excepción fue la mojarra viva, encarnada por el músculo en los anzuelos número 1 (Owner Lagu) que supieron portar las cañas Bando Sapporo y la Flonal Camou, elegidas para la ocasión. La profundidad más efectiva resultó entre los 30-40 centímetros, estando muy bien oxigenada la superficie, con evidente actividad de bulos y borbollones. Cabe destacar que es imperativo el uso de multifilamento para este tipo de pesca ya que el cañazo llega a tiempo y se minimizan las clavadas fallidas. Los piques fueron abundantes en cuanto a los juveniles, devolviendo más de 150 ejemplares y quedándonos con 21 piezas por encima de los 28 cm., de las 30 que teníamos permitidas extraer entre ambos pescadores.

En medio de la mañana, una bandada nadadora de cisnes de cuello negro, nos atravesó desafiante la línea de tiro de los aparejos, luchando contra el gradiente de una correntada importante. Son especies que en conjunto con los macá, zambullidores, teros, cigüeñas, flamencos y espátulas, conforman el ballet estable plumífero del espejo.

 

Descollaron 6 pejerreyes por encima de los 40 cm., siendo de 43 cm. la pieza más larga de la jornada. Extrañó la ausencia de dientudos; sólo capturamos 4 piezas las cuales resultaron enormes tallas para la especie e ilusionaron hasta que la brazolada de Amnesia transparente de 10 lbs. supo develar la identidad del contrincante.

Es sumamente importante pescar a conciencia, estableciendo un criterio de selección en cuanto a las piezas sacrificables. Resulta útil saber que la señal de celulares es muy débil para algunas compañías e inexistente para otras, por lo que el entorno afectivo, debe estar prevenido de antemano. Para planificar una salida a cualquier laguna, es obligación contar con el permiso de pesca expedido por la Dirección Provincial de Pesca de la Provincia de Buenos Aires a través de su página web http://www.maa.gba.gov.ar/sistemas/pesca/licencias/licencias00.php el cual se abona en cualquier local de la red de Provincia Pagos. Con ese comprobante ya es suficiente, pudiendo imprimir el carnet en las 72 hs. hábiles posteriores a su acreditación.

En estos tiempos de aguas invasivas y productivas, en las cuales el esfuerzo de la Estación Hidrobiológica de Chascomús y débiles controles al furtivismo comienzan a ver sus frutos, Los Horcones resulta una opción más que interesante no sólo para reencausar el sentido de vida de un vehículo, sino también para sentir los latidos turgentes de esos pejerreyes casi costeros pero dulces, que supieron ausentarse, pero que ya están entre nosotros.

readers comments
  1. Alejandro Ferrin on agosto 4th, 2017 10:52

    Muchas gracias por el espacio, Vic! Como siempre, es un placer ser parte de este team! Abrazo!

  2. Jose Luis Gonzalez on agosto 8th, 2017 18:58

    Que placer leer una nota que excede lo referente a la pesca (aunque lo tiene) y se explaya en referencias de todo tipo con un estilo de gran nivel. Felicitaciones al autor y a la revista.




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