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AL MAL TIEMPO, BUEN DORADO…

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Durante una de esas charlas, en las que los amigos hablan de pesca y de cuanto han pescado, surgió la idea de visitar a nuestro amigo Carlos Leguizamón en Esquina…

POR LEONEL CARDELLA

El viaje estaba planteado a la ciudad correntina de Esquina para mediados de junio, fecha en la cual el “ veranito de San Juan“ se hace presente en la zona, pero finalmente después de varias idas y vueltas logramos coordinar nuestra visita para pescar los días 6, 7 y 8 de julio.

Partimos desde la terminal de Retiro el miércoles a las 20 hs., llegando a nuestro destino a las 5 AM, allí estaba esperándonos nuestro anfitrión. Abrazos de por medio no le dimos tiempo a emitir palabra para preguntarle ¿Cómo está la pesca? Su repuesta fue directa, están pero hay que trabajar, con lo que logró que prácticamente sin acomodarnos en las instalaciones de Eque Porá alistásemos los equipos de pesca, mientras él se encargaba de ultimar los detalles para navegar por nuestro querido río Paraná.

Las noticias hasta la fecha eran relativamente buenas, teníamos amigos y colegas que habían estado pescando por la zona logrando obtener varias capturas durante las jornadas de pesca, pero como nos dijo nuestro guía, debíamos hacer las cosas bien.

Lo que no estaba en nuestros planes era el mal clima, durante los tres días tuvimos una amenaza constante de lluvias y tormentas, nublado y frío, pero nada iba a impedir que realizáramos nuestra tarea. 

Comenzamos la faena muy temprano, navegamos río abajo durante unos 45 minutos y nos dispusimos a realizar nuestros primeros lances, el equipo estaba compuesto por dos cañas alternando las modalidades de Baitcast y Flycast.

La mañana se mostró muy activa y como pocas veces he visto, palo o corredera donde poníamos nuestros artificiales era un posible y factible pique. Fuimos obteniendo muchos ejemplares de Pirayú que iban desde el kilogramo hasta los cuatro kilos de peso, pero siempre en busca de la sorpresa, la “vaca”, “la torta”, ese animal que nos deja con una sonrisa de oreja a oreja. Y he aquí que marco el mérito del guía para buscar y encontrar lo que finalmente sucedió en dos de las tres jornadas que compartimos.

Carlos, a veces tapado por ser un guía de bajo perfil, dicho esto en el mejor sentido de la expresión, conoce el río a la perfección, posee una gran intuición para encontrar el pez, y tiene muy claro como posicionar la embarcación para un mosquero o baitcastero, algo a veces difícil de encontrar por nuestras aguas. Gracias a sus consejos a la hora de poner el señuelo en un lugar definido y de una determinada manera, fue que dimos con los grandes, obteniendo “dobletes” de dorados de 10 y 8 kg., y en otra ocasión de 8 y 7 kg.

Luego de tan grandiosa jornada nos dispusimos a festejar y que mejor manera que realizando un asado en las instalaciones de Eque Porá. Luego de comer y debatir sobre equipos y técnicas de pesca, nos dispusimos a dormir para arrancar nuevamente al día siguiente.

El segundo día fue muy similar al anterior. Los peces estaban muy activos pero esta vez por sectores, realizábamos pasadas sin actividad y de pronto teníamos ráfagas de 7 u 8 ataques seguidos, hasta que dimos con un pequeño cardumen conformado por buenos dorados que oscilaban entre los 3 y los 6 kg. de peso. Disfrutamos cada uno de los piques que obtuvimos llegando a un total al finalizar el día de… 67! Nada mal para dos cañas.

El día sábado finalmente el pronóstico no erró y no pudimos arrancar a la hora señalada ya que la lluvia era muy intensa y la pesca realizada hasta el momento había sido más que satisfactoria, así que tranquilamente nos dispusimos a disfrutar de unos mates y de la compañía del Yacaré como lo llamo a nuestro amigo cariñosamente.

Pasado el mediodía el aguacero mermó bastante y de manera unánime nos animamos a hacerle frente al mal tiempo. En esta ocasión el rumbo fue río arriba, navegamos unos 20 minutos y nos dispusimos a pescar.

La idea previa del guía era navegar más de una hora y llegar hasta unos “hot points” que él conocía, pero las inclemencias climáticas y el ocaso temprano del día nos condicionaron para realizar ese trayecto. Igualmente entre chubasco y chubasco, fuimos obteniendo algunos piques.

Esta vez los encontramos más pegados a las costas, palos, o barrancas, no siendo así los días anteriores cuando atacaban los artificios a mitad de camino entre el accidente y la embarcación. Los “tigres” en esta jornada no descollaron por su peso pero como antes enuncié estas pocas horas fueron una yapa, puesto que la pesca ya la habíamos realizado con creces en los días anteriores. 

Pese al castigo impuesto por el clima, vivimos intensamente nuestro viaje de pesca. El balance fue muy bueno y más allá de la pesca en sí, deseamos destacar un servicio de excelencia, con la cordialidad, don de gente, y amistad de Carlos Leguizamón, que hace que el pescador siempre quiera volver a Esquina.

EQUIPOS

Cañas de Baitcasting Tech Gozio, St Croix, Okuma Citric 10/17 lb. y 10/20 lb. de potencia, reeles Shimano Cronarch, Daiwa Lexa 300, Okuma Cerros, todos los reeles cargados con multifilamento de 0,30 lb.

Equipo de Mosca: Caña G-Loomis Cross Current GLX Nº8. Línea: Shooting de hundimiento Nº IV. Reel Grey Gull serie A. Moscas de variados colores atadas en anzuelos nº 4/0. En esta ocasión se destacaron las moscas blancas con cabeza muddler en colores azul y negro.

SEÑUELOS

Diversos modelos de la marca Tech, Mojarra Alfer´s de paleta corta, Power Minnow Usami, Mojarras NG de paleta quebrada, y Lipless Rat-L-Trap de diferentes colores, X Rap y Super Shad Rap de Rapala.

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