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DIFÍCIL, PERO VALE LA PENA

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Con el aliciente del pronóstico que anunciaba una agradable jornada, fuimos al muelle del Club de Pescadores por las flechas de la costa del Río de la Plata…

POR VÍCTOR DE VÍCTOR

Pese a tener información no muy alentadora sobre la pesca diurna en la costa metropolitana, decidí visitar la Sede Central del Club de Pescadores  para practicar la pesca de pejerreyes con elementos muy livianos, modalidad que me gusta muchísimo. “Pocos, pero buenos, cantidad, durante el día, no”, me habían comentado. Es menester señalar que durante la noche sí se están realizando muy buenas cosechas.

Llegué al Club de Pescadores alrededor de las 8 hs. Mi idea era pescar en creciente durante la mañana, y pese al viento del Noreste anunciado, tenía expectativas de pasar un muy lindo rato pescando.

El Club me recibió un marco imponente: el amanecer en el Plata.

ÉPOCA DE CAÑAS LARGAS – CÓMO PESCARLOS

Siempre me gusta pescar liviano, y en función de las expectativas que suele presentar la pesca costera en el Río de la Plata, aún más. El Club de Pescadores tiene un muelle de aguas pasantes de 550 metros de largo. Ideal para la pesca en la modalidad “cañando”(*), que es la que prefiero, pero a veces no hay oportunidad para pescar pejerreyes así, por lo que hay que adecuarse al sistema de líneas fondeadas, o resignarse a no tener un sólo pique.

(*) Repasamos los dos estilos que por lo general utilizan los pescadores en este magnífico muelle de aguas pasantes.

MODALIDAD “CAÑANDO”

Cuidadosamente hay que trabajar la línea contra el muelle. Una y otra vez, de manera paciente se debe lanzar contra la corriente, dejar derivar unos pocos metros hacia nosotros y estar muy atentos al pique que es muy rápido y, de sorprendernos, invariablemente perderemos la oportunidad. Es una práctica sumamente activa y trabajosa a la que se le debe prestar mucha atención.

MODALIDAD FONDEADA O “PEREZOSA”

Este método propone una línea lastrada con la famosa boya “Mandale” llamada también “volcadora”, sistema que a veces es más efectivo, pero también es estático al extremo. Obviamente se trata de una pesca de espera que no tiene la elegancia que sugiere la técnica de pescar desde el muelle “cañando”. Es una práctica que personalmente no me atrae, pero como dicen los pescadores del muelle, a veces, según los caprichos del pejerrey, el uso de esta técnica hace la diferencia entre pescar o no.

La pesca costera de pejerreyes tiene miles de adeptos, para muchos, es la más popular. Lo cierto es que me produce un entusiasmo especial. Tal vez sea por el carácter terapéutico que tiene el armado de las líneas, la preparación de las carnadas y la elección de los equipos. La atención permanente, la obligada concentración, el trabajo constante, y la emoción del correr de las boyas, ubican a la pesca de esta especie entre mis predilectas.

Como ya ha sido mencionado, la pesca “cañando” es muy laboriosa. Se debe lanzar contra la corriente para que la deriva traiga el aparejo hacia el pescador, siempre regulando el sedal para que no se produzca la indeseada “panza” que resta efectividad en la clavada. En cuestión de pocos segundos, la línea llega al pie del espigón, momento en el que hay que repetir la acción nuevamente.

Reitero que siempre privilegio pescar pejerrey “cañando”, en esta ocasión, los queridos “viejos” del muelle me recomendaban desistir…

A LA PESCA!

Tozudamente preparé una caña Banax Laguna Brava de 4.00 m. acompañada de un microreel Marine Sports Tiga cargado con multifilamento Tech. La línea, armada con 5 boyitas de 10 mm. de color anaranjado flúo con un puntero redondo pequeño y brazoladas apenas lastradas en las que até anzuelos Akitakitsune Black Niquel número 1.

Las carnadas elegidas fueron filet de mojarras que obtuve en mi última visita al Guazú y que conservé para esta ocasión, gusanitos asticot, y pequeñas mojarras saladas. Siempre presentando bien la propuesta.

CERO AL AS

Luego de “cañar” por más de una hora y cuarto sin un sólo pique, decidí entregar las armas y me resigné a pescar en la otra modalidad. Cabe mencionar que mis amigos consocios posaron sobre el espejo de agua unas 10 líneas con boyas Mandale a mi alrededor y hasta ese momento tampoco habían obtenido resultados.

A regañadientes cambié. La línea que utilicé en este cambio de sistema fue armada con 5 boyitas “aceituna”, rotores de doble giro y brazoladas lastradas de 18 a 26 cm. también con anzuelos Akitakitsune Black Niquel número 3. En lugar del puntero, coloqué una boya volcadora con un lastre de 20 g.

Presentamos un modelo práctico y sencillo de línea “perezosa”

 

CASO CURIOSO

Ansiosamente esperábamos la creciente que estaba anunciada para las 8.30 y llegó pasadas las 9. Siguiendo la información brindada por la PNA, el río debía crecer hasta alrededor de las 14.

Durante los últimos días el pejerrey costero se activó especialmente con el agua subiendo, en bajante, hubo prácticamente nula actividad.

Los piques llegaron con el agua en ascenso, fueron espaciados y a cuentagotas, pero bien contundentes. Lo curioso es que a las 12, se produjo la parada y el río dejó de crecer. Menos de 3 horas de creciente nos conminaron a una mini jornada de 180 minutos.

Compartimos algunas fotos que reflejan la experiencia.

Debo señalar que en la pesca de muchas especies, pero en particular en la del pejerrey, el tamaño es una cuestión relativa. Sabemos que la pesca costera no va a deparar grandes “matungos”, y lo más seguro es que nos limite a pejerreyes que no dan la medida, salvo capturas excepcionales, pero esta temporada tiene un común denominador que es la captura de ejemplares de muy buenos tamaños, escasean los juveniles.

Demasiado rápidamente fue pasando la mañana y cerca del mediodía llegó la inesperada parada de agua con el consecuente fin del día de pesca. Almorcé, y comencé a pensar la nota, para poder contar a los lectores nuestra pesca con una celeridad única, a las pocas horas de haber sido realizada. Sólo en Pescadores en la Red.

AGRADECIMIENTOS

Al Club de Pescadores, por la cordialidad de siempre.

A Tech Tackle – Fishing evolution, por el permanente acompañamiento a nuestros proyectos.

A Andrés Marey por la grata compañía, y por haber tenido la gentileza de obsequiarme su libro.

readers comments
  1. Alejandro Ferrin on Julio 2nd, 2017 20:30

    Querido Vic! Hermosa nota y fotos; sublime abrazo de Febo con el termo bajo el rayo!

    Si bien en mi vida “Manda-Ale” por obvias razones, soy un fanático del “Cañando” jaja.

    Abrazo enorme

  2. Fede Martínez on Julio 3rd, 2017 11:29

    A veces hay que ceder, querido Profe. La pesca impone las reglas y uno se acomoda. Muy buena la nota.




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