EL GUAZÚ, SIEMPRE thumbnail

EL GUAZÚ, SIEMPRE

  ·   Ir a comentarios

Ya inmersos en otoño, visitamos el anexo Paraná Guazú del Club de Pescadores. Teníamos en carpeta un relevamiento de pesca, y lo llevamos a cabo de manera exitosa…

POR VÍCTOR DE VÍCTOR

Es una sana costumbre nuestra pasar un fin de semana en el Guazú cuando la temporada de pesca de especies estivales está en su etapa final. Durante el mes de marzo, el clima se presentó con días templados, alejando momentáneamente las señales de la naturaleza que indican a los peces que ya es tiempo de dejar de comer activamente o en algunos casos, de empezar a migrar hacia el norte.

Como lo hacemos de manera habitual, llegando al peaje del complejo ferrovial Zárate-Brazo Largo, pasamos por “La Estación del Pescador” de nuestro amigo Tono Ciliberti, quien nos proveyó de excelente carnada.

Cayendo la tarde arribamos al confortable y querido Guazú. El marco bucólico estival de la selva en galería, de a poco está siendo desplazado por los ocres otoñales, sin soslayar la paleta cromática permanente que caracteriza a este bioma.

Como lo hemos contado una y otra vez, el Anexo Guazú del Club de Pescadores ofrece una infraestructura muy adecuada para disfrutar la pesca con comodidades. Habitaciones con baño privado, restaurante, parrillas, quincho, parque, muelle, y la posibilidad de pescar algo lindo practicando distintas modalidades. Luego del azote provocado por la creciente en 2016, y luego de varios meses de arduo trabajo, la sede Guazú está recuperada, y cada vez más linda.

NUESTRAS EXPECTATIVAS

Conociendo las condiciones del clima, con un leve viento norte anunciado para ambas jornadas, pensamos en hacer una pesca diurna de bogas, tarariras en los crepúsculos y noches del viernes y sábado. Rafael, nuestra referencia allí, nos había adelantado que tarariras aún se podía pescar y bogas había pocas, pero de buen tamaño.

PESCA DE VIERNES

Como siempre reflejamos en nuestras notas realizadas en este pesquero, la sensación que se disfruta, en especial en la primera jornada, es magnífica. El día de intenso trabajo de la mañana del viernes sesgado al medio, contrasta con la paz del atardecer en la isla… impagable.

Iniciamos la pesca golpeando nuestras ranas y sliders en el magro arroyo Negro, la bajante lo había dejado con muy poca cantidad de agua.

Para provocar el ataque de las Hoplias nos valimos de la tentadora GozioLure y de los imbatibles Bad Line, lo lograron. Todas capturas chicas, pero agresivas y muy voraces.

Mientras nos entreteníamos con los señuelos, el atardecer nos regaló imágenes maravillosas. Nos esperaba una exquisita cena y el intento nocturno…

LA NOCHE DE LAS HOPLIAS

Armados de aparejos confeccionados sencillamente con un leader, un anzuelo y un plomo pasante de 10 g., y también con muy sutiles líneas de flote con boyas luminosas, realizamos una muy linda pesca de tarariras con carnada. Si bien los portes no fueron muy destacados, obtuvimos varios ejemplares de entre 500 g y 1 kg., los que como es nuestra costumbre, luego de las fotografías, fueron rigurosamente devueltos al agua.

Más que suficiente para la primera “media jornada” de pesca. La hora avanzada y el cansancio de un trajinado viernes nos indicaron que ya era el momento de ir a descansar.

AMANECER EN LA ISLA

Maravillosa imagen si las hay. El río va, discurre siempre lenta y sigilosamente, y hasta parece que lo hace susurrando una canción en su camino hacia el Plata. El desayuno en ese marco es obviamente, muy diferente al de todos los días.

FIESTA DE TARARIRAS

Volvimos al arroyo por las tarariras. Preparamos los mismos equipos que utilizamos en el febril rato del viernes y los señuelos que habíamos llevado, los que hubo que trabajar de manera especial dado que el agua, como es lógico en esta época del año, estaba con un grado muy bajo de visibilidad para los peces.

Disfrutamos en razón de nuestro entusiasmo y de los muy buenos equipos utilizados, de una excelente pesca de tarariras que se refleja en las fotografías. Capturamos muchísimas. Destacamos que todos los ejemplares obtenidos fueron devueltos al agua cuidadosamente.

Almorzamos temprano y pasamos una tarde tranquila, probando señuelos y carnadas en un pesquero fresco y sombreado.

El trajín de la jornada, nos conminó a pensar en la cena y en un merecido descanso.

FINAL FELIZ

El domingo amaneció muy nublado, a punto de llover. Aprovechamos para intentar durante un par de horas la pesca de las bogas que nos había comentado Rafael, logrando lo que buscábamos: obtener una de las buenas del Guazú con nuestros equipos ultralivianos.

Es para destacar las características de nuestros elementos de pesca para valorar la captura de estos peces en el Paraná Guazú. Las líneas fueron confeccionadas con una pequeña plomada corrediza de 10 g., tres microesmerillones, uno en el extremo proximal del aparejo, y los otros dos para ensamblar brazoladas con anzuelos Owner Mosquito n°4, como decimos siempre… letales.

Encarnamos con granos de maíz saborizados y daditos de salamín. Hay que tener en consideración para lograr el éxito, la forma de encarnar y la elección de la carnada adecuada, teniendo siempre presente que estos peces tienen la boca chica y que “roen” el cebo ofrecido desde afuera hacia adentro. Siempre sugerimos también prestar especial atención al pique, nada de cañas en cañeros ni apoyadas en el muelle. La pesca caña en mano permite reconocer el momento exacto para clavar, sin apurarse, dejándolas comer y esperando la corrida para efectuar el certero movimiento.

EPÍLOGO

El Paraná Guazú ha sido muy castigado, sobre todo por la pesca ilegal. No obstante, quien nos lee con asiduidad sabe que este pesquero siempre  nos ha rendido. Solamente hay que saber interpretar la pesca que puede realizarse en el momento que elijamos ir, ser optimistas, y en especial hacer bien las cosas, seleccionar bien los equipos y carnadas, no improvisar, y en especial, conocer las especies que pueblan este río.

El objetivo se cumplió. Regresamos felices y muy satisfechos por el fin de semana disfrutado. Una vez más podemos asegurar que al menos para nosotros, el Guazú rinde. Siempre.

EL ARSENAL

Para la pesca de bogas: Cañas Tech Mercurio de 5,6 pies 8/14 lb. y Tech Scorpion de 5,6 pies 10/14 lb. Microreeles Shimano Sienna y Tiga MS cargados con monofilamento de 0,25 mm.

Para la pesca de tarariras en spinning: Caña Tech Tomahowk de 6,6 pies modelo Pablo González y reel frontal Shimano Sedona 1000 cargado con multifilamento Tech.

Para la pesca de tarariras con carnada: Caña Shimano Stimula de 7 pies y reel frontal Shimano Sienna 1000 cargado con monofilamento de 0,30 mm.

AGRADECIMIENTOS

Tono Ciliberti de LA ESTACIÓN DEL PESCADOR

CLUB DE PESCADORES – Sra. Anabella, Sra. Iris y Sr. Rafael Spytzma.

TECH TACKLE – Fishing Evolution – Por el equipamiento provisto y el acompañamiento a nuestro proyecto.

A mi esposa, inmejorable compañera de pesca y de vida.

readers comments
  1. Leandro on Abril 3rd, 2017 07:58

    Gran pesca en el hermoso anexo Guazú!

  2. admin on Abril 3rd, 2017 12:40

    NdelaR: Si, Leandro. Muy linda pesca. Faltó tamaño, pero hay cantidad y pescarlas con señuelo es muy divertido. Saludos!!!

  3. Esteban F. Lozano on Abril 3rd, 2017 16:21

    Delicada nota, bien narrada y con los detalles que incentivan a pensar en la próxima pesca. Hermoso el lugar. Mis felicitaciones.




528 views