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PESCA DE TRUCHAS EN EL NORTE DE ESPAÑA

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La pesca a mosca seca es la técnica preferida por los pescadores españoles de truchas, aunque cada vez emplean más las ninfas al estilo centroeuropeo. Todavía son pocos los que manejan líneas hundidas, pero el interés por esta técnica es creciente…

POR ALFREDO ALLENDE – MALTRANA, ESPAÑA

Cuando Jorge López Basavilbaso me propuso que contara para Pescadores en la Red cómo es la pesca de truchas en España accedí encantado; en ese momento no era tan consciente como ahora de la enorme dificultad que entraña un intento como este de explicar una realidad que reúne aspectos tan diversos. Sin embargo, sí creo que este post servirá, al menos, para señalar las diferencias más significativas entre los escenarios, técnicas, etc. que podemos encontrar en los ríos españoles y la manera de pescar en ríos y lagos argentinos. Para ubicar esta narración en un sitio concreto, además de hacer algunas consideraciones con carácter general, me centraré en los ríos del norte de la provincia de Burgos, que son los que pesco de manera más habitual.

Como norma general la temporada de pesca comienza en España a principios del mes de abril y concluye a finales de julio. En los ríos regulados por embalses el periodo hábil de pesca puede alargarse hasta mediados de octubre; aunque muchos de ellos resultan casi imposibles de pescar a la mosca en junio y julio. El elevado caudal que llevan en esa época, como consecuencia del desembalse para regar los cultivos, hace imposible cualquier intento de vadeo así como la presentación correcta de las artificiales.

La titularidad de las aguas es pública, de manera que son los gobiernos regionales quienes dictan la normativa. Lo habitual es que las zonas de pesca se clasifiquen en acotados (es necesario sacar un permiso para un día y un pescador concreto que tiene un precio aproximado de 10 euros) y en zonas libres.

Foto 1: Las aguas cristalinas del río Cadagua  Foto 2: El Trueba guarda truchas de buen tamaño

Ambas zonas pueden ser de régimen tradicional (el pescador puede matar un número máximo de truchas –seis- que tienen que tener un tamaño mínimo -20 centímetros-) o sin muerte. Una licencia –aproximadamente 10 euros; una cantidad que se eleva a 27 euros para quienes no residen en la Unión Europea- basta para pescar en todas las aguas libres –en régimen tradicional y sin muerte- de una región. El Gobierno regional de Castilla y León está tramitando una nueva ley de pesca que prevé clasificar la mayor parte de las aguas trucheras como sin muerte, una calificación que ya es efectiva en algunas comunidades como en Castilla- La Mancha. Tanto las licencias como los permisos para los acotados pueden solicitarse por teléfono y a través de internet.

También hay zonas de ríos en las que la gestión de algunos tramos concretos de río corresponde a sociedades de pescadores y a particulares, de forma que es posible pescar durante los meses fuera de temporada. Estos lugares suelen estar repoblados con trucha arco iris. Asimismo, también es posible encontrar lagos artificiales dedicados al mismo negocio en el que pescador paga una cantidad fija y según las truchas que mate.

Técnicas más empleadas

La pesca de truchas con mosca en España se practica de manera mayoritaria en los ríos, aunque cada vez son más los pescadores que incluyen algunos lagos artificiales entre sus escenarios de pesca; se trata de embalses construidos para retener el agua con la finalidad de acumular reservas para regadíos y para abastecer de agua potable a las ciudades. La pesca desde embarcación y belly boat está prohibida en la práctica totalidad de los ríos y también en muchos pantanos. El conocimiento del uso de líneas hundidas es una de las asignaturas pendientes de los pescadores españoles, aunque también es cierto que existe un interés creciente por estas técnicas tan populares y efectivas en otras latitudes.

Foto 3: Pescando con streamer en el Arlanzón  Foto 4: Embalses como el de Úzquiza cobijan buenos ejemplares

El pescador de mosca en España lo es fundamentalmente de mosca seca y de mosca ahogada a la leonesa (aparejo de cuatro o cinco moscas montadas con pluma de gallo de León, que incluye un flotador esférico de plástico o goma y que lanza con caña de spinning).

Sin embargo, en los últimos años han sido muchos quienes han incorporado la pesca a ninfa a sus destrezas; una técnica que un decenio atrás los pescadores de la Península Ibérica solo empleaban de manera anecdótica y para tentar a alguna trucha de buen tamaño ‘a pez visto’. Sin embargo, en la actualidad, las cada vez menos frecuentes eclosiones de insectos motivadas por el empeoramiento generalizado de la calidad de las aguas ha supuesto también que las truchas se alimenten mucho menos tiempo en superficie. Así, a los pescadores que no quieren pasar las horas sentados en la ribera a la espera de que comience la actividad de los peces para alimentarse en las capas superiores del agua, no les queda otra que rastrear los fondos con ninfas en busca de alguna posible captura. 

Las técnicas más empleadas para pescar con ninfas son adaptaciones a los escenarios de pesca españoles de las que utilizan los pescadores centroeuropeos (sobre todo checos y polacos); unas técnicas que han popularizado gracias a sus reiterados éxitos en la competición y a que su efectividad ha quedado enseguida patente en los escenarios de pesca peninsulares.

A diferencia de los pescadores americanos, emplean cañas de diez y once pies de línea tres y cuatro para lanzar y derivar ninfas solo con el hilo(leader y tippet); prescindiendo de la línea, que la mayor parte del tiempo permanece en el carrete como reserva. Pesca al hilo, french ninphing, spanish ninphing, pesca a la polaca… son términos cada día más habituales en las conversaciones de los aficionados a la pesca de truchas.

Foto 5: Las artificiales son inferiores al 14  Foto 6: Jeddoska: un clásico checo que siempre funciona

Las imitaciones que utilizan los pescadores de mosca seca en la mayoría de las ocasiones suelen estar montadas en anzuelos inferiores al 14 (tomando como referencia el TMC 100), excepto para simular insectos concretos como la efémera dánica o la perla máxima. De hecho, la numeración más utilizada oscila entre el 18 y 20 y para engañar a los peces más resabiados en aguas poco movidas es necesario bajar aún más. Efémeras (rhodani, ignita), tricópteros (habitualmente montados con pluma de León) y dípteros son las especies más utilizadas, además de algunas imitaciones de conjunto (Royal Coachman, Red Tag, Adams, etc.). Quizá el tamaño de las moscas sea una de las diferencias más significativas entre pescar a un lado u otro del océano: es impensable pescar en España una fario empleando una Chernobil Ant montada en un número 6, por ejemplo.

Foto 7: Tricóptero montado con pluma de León  Foto 8: Díptero atado en un anzuelo del 22

El CDC y los montajes en parachute y paraloop son cada vez más habituales en los ríos españoles. Apenas se utilizan las imitaciones de insectos terrestres, a excepción de las hormigas.

En cuanto a los equipos, como ya he mencionado antes, para ninfa lo más usual son las cañas de diez u once pies de línea tres y cuatro, mientras que para mosca seca las más utilizadas son de nueve pies en línea cuatro o cinco. Resultan también de gran utilidad las de siete pies –línea tres- para pescar los numerosos ríos de pequeño tamaño que tanto abundan en el norte de España. Estos equipos ligeros permiten disfrutar, además, de posadas delicadas y de peleas más largas en arroyos en los que la más mínima turbulencia de más alerta a las truchas poniéndolas en fuga.

Problemas en los ríos

La práctica totalidad de los ríos españoles han sufrido en los últimos años un descenso preocupante  tanto en la cantidad como en el tamaño de las truchas que habitan sus aguas. La causa principal de esta merma hay que buscarla en el aumento de la población y en el consiguiente incremento de vertidos a los ríos de aguas residuales con una depuración deficiente o, incluso, inexistente.

La orografía y ubicación de núcleos de población en las cuencas altas de ríos y arroyos ha traído consigo que incluso los cursos más oxigenados hayan sido perjudicados por el deterioro, en mayor o menor medida, de la calidad del agua. El boom inmobiliario durante las dos últimas décadas, a lo largo de las cuales muchos ciudadanos han construido segundas residencias para pasar fines de semana y vacaciones en zonas rurales, también han significado un incremento considerable de estos vertidos incontrolados.

Otro obstáculo al que deben hacer frente las truchas es la proliferación en algunos cursos de minicentrales para la producción de energía eléctrica, que implica la construcción de presas que aíslan a las poblaciones de salmónidos de un tramo respecto a las de otro. En las épocas de mayor estiaje también ocasionan una merma muy importante de caudales en el cauce natural.

Asimismo, quizá motivado por el cambio climático, la población de cormoranes –años atrás era una especie desconocida- se ha asentado en muchas riberas diezmando una población truchera que no está preparada para evitar a un depredador nuevo y tan voraz como esta ave.

Foto 9: A seca en el río Asón, en Cantabria  Foto 10: Coto de Saldaña, en el río Carrión (Palencia)

A pesar de todo, aún existen muchos lugares en los que es posible disfrutar de buenas jornadas de pesca, de hermosos paisajes, de excelente gastronomía y de la amabilidad de las gentes que residen cerca del río. Además, la creciente sensibilización por parte de los pescadores y de algunas administraciones respecto a la necesidad de practicar la pesca sin muerte deja ver un rayo de esperanza para el futuro.

Las regiones del norte de España son las que concentran el mayor número de lugares -y también los de mayor prestigio- para pescar salmónidos: trucha –salmo trutta fario-, reo y salmón –salmo salar- (sólo en algunos de los ríos que vierten al Atlántico). Así, Galicia (Miño, Deva, etc.) Asturias (Cares, Narcea, Sella, etc.), Cantabria (Asón, Miera, Pas, Saja, etc.) y Castilla y León (especialmente las provincias de León, Burgos, Palencia y Soria) son las comunidades autónomas que reciben mayor afluencia de pescadores además de Navarra, Aragón y Cataluña. A pesar de todo, eso no significa que en ubicaciones concretas del sur no puedan encontrarse también excelentes parajes en los que pescarlos.

De pesca en Burgos

Por lo que se refiere a la zona en la que yo pesco más a menudo –el norte de Burgos- podemos concluir que sirve para ejemplificar cómo es la pesca de truchas en España; más teniendo en cuenta que incluye ríos que vierten al mar Cantábrico (océano Atlántico) y al Mediterráneo.

Fotos 11 y 12: Truchas comunes del río Cadagua

Se trata de cursos que tienen el nacimiento entre los 800 y 1.500 metros sobre el nivel del mar, que se deslizan por la montaña descendiendo rápidamente para formar cascadas y corrientes de aguas muy oxigenadas en las que la trucha fario encuentra su hábitat ideal. Es la única especie de trucha que vive aquí. Se trata de peces muy recelosos y combativos, que en cuanto perciben cualquier señal de peligro desaparecen en busca de protección. Peces que lo mismo pueden tomar la mosca como si fuera su última oportunidad para alimentarse como mostrarse tan selectivos que terminan por desesperar al pescador. Aquí, capturar una trucha que supere el kilo de peso ya es un trofeo, aunque tampoco podemos decir que sea algo inusual.

Son ríos que atraviesan pequeñas poblaciones rurales y campos dedicados a la agricultura y a la ganadería; pero cada uno con su personalidad propia a pesar de que apenas unos pocos kilómetros separan unos de otros. Cadagua, Nela, Trueba, Engaña, Trema… son ríos que en pocos lugares superan la docena de metros de anchura, con las orillas protegidas por los árboles; frenos, alisos, chopos, tilos en los que se refugian numerosas especies de aves de pequeño tamaño.

Fotos 13 y 14: El Ebro es el río más caudaloso del norte de la provincia de Burgos

Y el Ebro. El gran río de la comarca que, cuando menos, duplica en caudal a los antes mencionados y que con toda seguridad guarda en sus pozas las truchas más grandes de la región. No son comparables en tamaño a los monstruos que pueden pescarse en la Patagonia, pero en el Ebro un pez que ronde los dos kilos dará una batalla que a buen seguro nadie olvidarás jamás.

Por si fuera poco, el norte de la provincia de Burgos reúne atractivos sobrados como para merecer la pena una visita al margen de su buena pesca: paisaje muy variado y de gran belleza, atractivos naturales como los cañones del Ebro y el complejo kárstiko de Ojo Guareña, buena cocina y un importante patrimonio cultural constituyen argumentos de peso y con los que los acompañantes del pescador no quedarán defraudados.

Foto 15: Cañones del Ebro  Foto 16: Praderas en el Valle de Mena

Foto 17:  Orbaneja del Castillo, en la ribera del Ebro  Foto 18: El Nela se abre paso bajo Puentedey

La gran diversidad que atesora el norte de Burgos en apenas unos pocos kilómetros hacen imposible que tanto el pescador como el visitante puedan caer en la monotonía: la zona más septentrional se caracteriza por un clima suave y por un paisaje de grandes bosques con hayas y robles y de verdes praderas en las que pasta el ganado. En cuanto el terreno gana altura son los campos de cereal y las sierras tapizadas de brezo quienes cobran protagonismo.
Los ríos se adaptan a esta diversidad, de manera que el pescador tiene a su disposición desde arroyos cantarines que corren veloces entre piedras hacia la desembocadura hasta ríos de mayor tamaño en los que puede elegir entre las zonas de correnteras, grandes pozos y zonas de aguas más paradas.

Foto 19: Pesca a finales de temporada en el Cadagua  Foto 20: El Engaña se caracteriza por sus aguas rápidas

En los primeros habitan truchas muy recelosas que solo excepcionalmente superan los treinta centímetros. Sin embargo, pese a su tamaño presentan una batalla que hace especialmente atractiva su pesca: toman la mosca a una velocidad endiablada para iniciar una serie de carreras y saltos en busca de liberarse del hilo. En lo ríos de llanura es posible encontrar peces de mayor tamaño, donde el reto es presentar la pequeña mosca con bajos de línea largos y finos de la manera más delicada y natural.

Para concluir les dejo un par de vídeos en los que pueden ver algunos de los lugares de los que les he hablado, así como técnicas, equipos y materiales:

Tratamiento de imágenes: Mario ‘Kolmy’ Valdeolmillos

readers comments
  1. admin on julio 7th, 2012 19:36

    NdelaR: Alfredo Allende es un amante de la pesca con mosca, Periodista de 45 años, guía de pesca y atador de moscas para trucha. Vive en el Valle de Mena, provincia de Burgos, donde pesca habitualmente, aunque también lo hace en otras provincias españolas y países europeos. Invitamos a los lectores a realizarle por este medio, en comentarios de los lectores, las consultas que consideren oportunas y también a navegar por los sitios de Internet y otros vínculos que indica.
    E-mail: [email protected]
    Blog: http://com.unicacion.com/alumni/2011-201/alfredo-allende/

    Muchas gracias Alfredo!!!!

  2. Vindio Corro on julio 9th, 2012 05:30

    Maravilloso artículo.

  3. Natalia g de u on julio 9th, 2012 10:08

    Al margen de su faceta de pescador, es nuestro compañero de fatigas en un máster de comunicación y se ha ganado la simpatía y la admiración de compañeros y profesores. Ahora que han acabado las clases seguro que todos echan de menos su compañía. Yo sí.
    Un abrazo para Alfredo, una gran persona y mejor contador de historias.

  4. Pablo Labarta on julio 9th, 2012 17:45

    Si bien nuestras Yungas muestran otra vegetación, la pesca parecería tener mucha similitud. La frase que dice “Además, la creciente sensibilización por parte de los Pescadores y de algunas Administraciones con respecto a la necesidad de practicar la pesca sin muerte deja ver una luz de esperanza para el futuro”, me dejó pensando en lo mal y lejos que estamos.

  5. enrique Gomez on julio 9th, 2012 22:14

    Un artículo sincero y aleccionador para nosotros quienes tenemos la pesca que Europa nos prestó y no enseñó a pescar. A mi, me apena que esto suceda y a lo contrario de lo que opina el Tuna Labarta aqui la trucha ha sido beneficiada por la educación en las ciudades de la Patagona. El norte y el litoral argentino aún están en deuda, pero comparando los ríos, estamos algo mas cerca de cuidar nuestras especies. Precioso y sincero artículo. Felicitaciones,

  6. Alfredo on julio 10th, 2012 09:43

    G. de U., Vindio; muchas gracias por vuestro apoyo, pero ya sé que no sois nada objetivos…

    Pablo; es cierto que la pesca sin muerte va ganando terreno en España, aunque todavía de manera muy lenta. Además tenemos otros problemas graves aún por resolver como eliminar todos los vertidos de aguas sin depurar. En este sentido me da mucha envidia ver cómo tratan sus ríos en países como Eslovenia, donde el agua es tan cristalina en los nacimientos como después de pasar una zona industrial y donde no hay plásticos ni otros residuos colgando de las ramas de los árboles ni el fondo del río. Gracias por tu comentario.

  7. Sergio on julio 10th, 2012 16:05

    Muy buen artículo, felicitaciones.

  8. Alfredo on julio 11th, 2012 09:42

    Gracias Sergio. Saludos.
    Los vídeos a los que me refiero en el texto son:

    http://www.youtube.com/watch?v=EQIih1oe02U

    http://www.youtube.com/watch?v=nUy-ilxWEuw

  9. Leo Kutú on julio 12th, 2012 18:20

    Hno. de los anzuelos, Alfredo:
    Bonita entrada sobre ríos de mis ascendientes.
    Los entornos con mucho verde son maravillosos, es el “hogar” que como pescador me gusta hallar.
    Me sentí dando los pasos del pescador por sus costas.
    Desde la provincia de Corrientes, Argentina,
    Un abrazo gigante y,…
    Un afectuoso sapukái.-
    p/d: Muchas gracias, Jorge (Basavilbaso), por sugerirme la lectura. Otro abrazo.-
    http://lospasosdelpescador.blogspot.com.ar/2012_06_01_archive.html

  10. Alfredo on julio 13th, 2012 18:31

    Enrique (discúlpame por no haber respondido antes): espero que los errores que hemos cometido en Europa y que han causado muchos perjuicios a los ríos y al medio ambiente sirvan al menos como ejemplo de lo que no se debe hacer; y que de eso se beneficien los ríos de otro lugares como, por ejemplo, los argentinos.
    Leo: comparto al cien por cien tu gusto por el paisaje de verdes praderas y mucho arbolado. Por suerte de eso estamos bien surtidos en la zona en la que vivo.
    Un abrazo y saludos para ambos.




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