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COSTA RICA, PESCA EN LA SELVA

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En el mes de mayo, recibí una invitación de un operador de pesca deportiva en Costa Rica para conocer toda su operatoria en la zona de Dominical , ubicada sobre el centro de ese país, del lado del Océano Pacífico. Para llegar hasta este pequeño paraíso, se debe volar hasta San José de Costa Rica…

POR MARIANO DE LA RÚA (Aquafish Argentina)

…para luego tomar un taxi desde el mismo aeropuerto hasta la estación de buses de Mussoc, en donde tomamos un micro que nos trasladaría hasta la ciudad de San Isdiro, distante unos 40 km. de Dominical.

En San Isidro nos estaría esperando Rudy, encargado de todo el aérea de pesca deportiva del resort.
El viaje lo realice junto a mi mujer, ya que la idea era tener una visión femenina de todas las alternativas que ofrece esta zona, no solo para los pescadores, si no para muchas de sus mujeres que en varias oportunidades  nos han planteado estar interesadas en compartir con ellos una excursión de pesca al exterior.
Rudy, el encargado del resort es uno de los capitanes más reconocidos de toda Costa Rica, ya que ha sido tres veces campeón nacional y otras tantas sub campeón, además de ser Rapala Pro Staff y Shimano Pro Staff, lo que nos asegura un conocimiento inmenso de todas las especies que se pueden capturar en este país.
Luego de unos cuarenta minutos de viaje en su camioneta y bajo una lluvia torrencial llegamos hasta el resort.
El lugar se encuentra en medio de una tupida selva, repleta de exóticas especies de monos, osos perezosos y  pájaros de diferentes especies como tucanes, loros, etc.
Durante el año 2008 este hotel boutique fue galardonado como el mejor en su categoria entre todos los que se encuentran en este país, y no es para menos, ya que su estilo y calidad nos sorprendió desde el momento en que llegamos.
Es de destacar la atención por parte de todos sus integrantes, desde la recepcionista hasta cada uno de los encargados del restaurant, limpieza, mantenimiento  y SPA.
En el hotel hay 16 habitaciones decoradas cada una de ellas en forma muy especial, ya que todas llevan el nombre de un ángel diferente y su decoración está directamente relacionada con las preferencias de cada uno de ellos.
Esa noche decidimos cenar en el hotel, comprobando que su gastronomía es digna de un nivel superlativo tanto por su calidad como por su variedad de platos mediterráneos.
Como nuestra estadía se extendería por una semana completa en este resort, y solo realizaríamos dos salidas de pesca embarcado, decidimos que al día siguiente recorreríamos algunos lugares cercanos para conocer un poco más sobre las posibilidades que ofrece la zona.
A la mañana siguiente nos levantamos alrededor de las 7 am para desayunar en un lugar único, al aire libre en donde uno esta  en contacto muy directo con la naturaleza.
Son tantas las alternativas que ofrece esta zona fuera de lo que es la pesca, que realmente no sabíamos por dónde empezar a conocer, entonces Rudy comenzó por llevarnos a un par de playas cercanas, exóticas por donde uno las mire, que nos dejaron con la boca abierta.
Durante todo ese primer día nos dedicamos solamente a descansar, ya que el viaje del día anterior había sido largo y conocimos unas cinco playas en total y una reserva denominada bahía ballenas, donde se llega bordeando un río que desemboca en el mar y en el cual pudimos observar a un cocodrilo de enormes dimensiones que se alimentaba a no más de cincuenta metros nuestro.
El hotel  cuenta con muchísimos programas de todo tipo como son avistaje de ballenas, excursiones de snorkelling y buceo a la isla del Cano, cabalgatas hasta las cascadas, visita a la reserva Hacienda Baru,  en donde se puede visitar un mariposario y ver infinidad de monos cara blanca, etc.


Esa noche habíamos acordado con Rudy, que al día siguiente realizaríamos nuestro primer día de pesca, pero como sabíamos que la época en que habíamos viajado no era la mejor para la pesca offshore de marlines y velas decidimos que tanto la salida de ese día como la posterior nos dedicaríamos solamente a tratar de realizar pesca inshore y jigging dada la cantidad de especies que habitan este lugar.
Dominical tiene la ventaja con respecto a los dos lugares más tradicionales de pesca en Costa Rica, que son Puerto Jiménez al sur, como Quepos al norte, de encontrarse en el centro de estos dos destinos.
Las excursiones desde Puerto Jiménez se orientan más a pescar sobre la Isla del Caño, y las que se realizan desde Quepos,  al famoso Banco Furuno, dado que hay mucha distancia entre ambos.
Dominical al encontrarse en medio de Furuno y El Caño, permite en un mismo día abarcar las dos zonas, sin tener que navegar demasiado entre una y otra.
Realizamos nuestra primera salida a la isla del Caño, en la cual no  se permite pescar a menos de tres millas de distancia ya que esta isla es reserva nacional y sus costas son cuidadas por guardafaunas que viven ahí mismo.
Ese día comenzamos haciendo un poco de trolling, en donde capturamos unos 8 atunes de la especie albacora,  de portes entre los 5 y 10 kg, que con equipos livianos es sumamente divertida.
Como yo venía la semana anterior de pescar en Panamá con un grupo de pescadores, dedique todo ese día a asistir a mi mujer para que ella pescara todo lo posible.
Tuvimos dos piques violentos de wahoos que nos cortaron, y como la idea era hacer una pesca de poppers en las piedras cercanas a la costa le pedimos al capitán que nos llevara  a estos lugares para probar suerte.
En estas piedras se encuentran los famosos roosterfish y trevallys, ambas especies sumamente combativas que para pescar en la modalidad de bait con poppers hacen deleitar a los que nos gusta la pesca de precisión con equipos livianos.
Tuvimos no menos de cuatro a cinco embestidas de estos peces, pero ninguno llego a tomar nuestros poppers dándonos la posibilidad de pescarlos.
Esta situación genero un entusiasmo en nosotros enorme, pero sabíamos que íbamos a tener nuestra segunda oportunidad.
El tercer día lo dedicaríamos a visitar la famosa reserva de Manuel Antonio, distante a unos 60 kg de Dominical ubicado en las cercanías de Quepos .
Este lugar está considerado como uno de los más hermosos de todo Costa Rica, y en él se encuentran tres playas paradisiacas, con arenas blancas y un mar sumamente tranquilo al que se accede únicamente a través del parque.
Para realizar este tour alquilamos un auto en el mismo resort, y a las 8 de la mañana partimos por un camino de ripio mejorado sobre el cual viajamos aproximadamente una hora.

Al llegar a la entrada del parque uno es atosigado por una gran cantidad de personas que se ofrecen para hacer de guías, pero a nosotros particularmente no nos interesaba, la idea era recorrer solos el lugar y si realmente no podíamos ver la gran cantidad de fauna que alberga el mismo, entonces si contratar uno.
Comprobamos que recorriéndolo despacio y siendo muy observador no nos perdíamos de nada de lo que ofrece a simple  vista este paraíso.
Luego de caminar unos 30 minutos, llegamos a una de las playas, un lugar increíble lleno de palmeras, y de una extensión de más de mil metros con arena blanca y para suerte nuestra con muy poca gente ese día.
Decidimos permanecer en esta playa por un par de horas para darnos un baño y tomar unos mates, ni bien dejamos nuestras mochilas comenzamos a sacar fotos y filmar, cuando de repente mi mujer me advierte que un mapache se dirigía sin ningún prejuicio hasta nuestras mochilas, comenzó a revolver todo buscando comida entre la ropa y como no encontró nada se dio media vuelta y se alejo como si nosotros no existiéramos.
Estaba claro que nos encontrábamos en un lugar fuera de lo común, ya que la interacción del ser humano con la vida salvaje de ese sitio se da solamente en lugares en donde la protección de la naturaleza es realmente cuidada por el hombre.
Permanecimos durante todo el día  en el parque, sus playas, y por la tarde decidimos recorrer un poco la ciudad de Quepos para comprar algunas artesanías en madera, típicas de este país.
Como habíamos alquilado el auto hasta el día siguiente, esa noche decidimos ir a comer a otro lugar y nos dirigimos desde el resort hasta el pueblo de Dominical.


Este pueblo es mínimo y está habitado casi en su totalidad por surfistas de todo el mundo, ya que en él se encuentran playas con las mejores olas de todo Costa Rica.
Cenamos en un restaurant típico de surfistas, bajo una lluvia torrencial lo que le dio un sabor más especial a la cena.
Como ya habíamos acordado con Rudy que al otro día realizaríamos nuestra segunda  y última salida de pesca, nos levantamos muy temprano, desayunamos y fuimos con  el hasta la playa de Dominicalito en donde se encuentran amarradas las embarcaciones.
Le propusimos a Rudy que ese día queríamos dedicárselo solamente a realizar jigging y spinning con poppers, entonces navegamos unas 25 millas hasta llegar al Banco Furuno.
Este lugar tiene algunas elevaciones rocosas que llegan a una profundidad de 30 metros, ideal para realizar la modalidad de jigging ya que  hay infinidad de especies tanto de fondo como cazadoras en donde esta modalidad se torna sumamente atractiva .
Permanecimos pescando en el Furuno por más de dos horas en las que  capturamos gran cantidad de peces como Trevallys, Amberjak, Pargos, Bonitos, y otros menores de los cuales no recuerdo bien su nombre. Como nuestra idea era tratar de capturar la mayor cantidad de especies diferentes posible, decidimos navegar hasta la costa para intentar capturar dos de las más combativas que tiene el pacifico sobre sus costas, el Roosterfish y el Trevally Big Eye que en nuestra salida anterior no habíamos podido capturar.
Esta pesca se realiza con el barco al garete muy pegado a piedras que afloran en la superficie, y que cada vez que la marea baja y sube por el movimiento de las olas quedan al descubierto desparramando pequeños peces que son atacados por estas dos variedades de peces.

En solo quince minutos tuve dos embestidas de roosterfish que no llegaron a tomar bien los poppers, pero me sirvieron para observar a la velocidad con que estos atacan a los artificiales, salen como misiles lanzados que asustan realmente.
De repente Loli, mi mujer, estaba popeando con un Chuck Buck de Storn, y un Trevally Big Eye le tomo el popper agresivamente, la sorprendió por completo, ya que ella no se imaginaba la potencia que estos peces  podían ejercer sobre el equipo que estaba utilizando, una cana de unas 15 libras con un reel frontal acorde a la caña.
Entre idas y venidas lo peleo durante más de cuarenta minutos, y por cada diez metros que lograba recuperar, este le sacaba treinta mas, llego un momento en que realmente estaba extenuada, pero Rudy, conocedor de esta especie la alentaba diciéndole que de acuerdo con el equipo con que lo estaba pescando y tratándose de una mujer,  podía tranquilamente ser un record mundial ya que la IGFA había incluido en sus modalidades una nueva categoría en mujeres en la cual esta especie no tenia homologado uno de este tamaño.
Si bien todas la alentábamos, llego un momento en que me dijo que si no lo sacaba yo lo iba a perder , dado que había llegado al límite de sus energías, y por mas que no me gustaba la idea, creímos que no valía la pena perderlo.
Tome la caña y lo tuve por un tiempo de quince minutos más hasta que lo pude acercar hasta la embarcación, momento en el que el marinero logro subirlo a bordo.
Se trataba de un Trevally Big Eye de unos nueve kilogramos, hermoso por donde uno lo viera, pero lo más importante no era el peso, si no la forma en que se lo había capturado y el equipo utilizado.
Para darse una idea de la potencia de esta especie, después de esta captura, yo pesque dos más que me cortaron la línea en ambas oportunidades, ya que como se los agarra muy pegado a las piedras, es muy común, nos comentaba Rudy,  que en las corridas que realiza melle el multifilamento contra las rocas logrando liberarse.
Como conclusión, creo que esta pesca es algo excepcional por varios motivos, el lugar en donde se los captura, los equipos que se utilizan, la potencia del pez y lo más importante que es la sorpresa con que pican, ya que aparecen a una velocidad increíble sorprendiendo hasta el más hábil de los pescadores.
Los siguientes dos días los dedicamos íntegramente a recorrer toda la zona buscando diferentes variantes de actividades para ofrecer a los grupos que quieran disfrutar de un país en donde la pesca se combina con la naturaleza más salvaje que nosotros hayamos conocido.
Como comentario  final, considero que Costa Rica tiene enormes posibilidades tanto para la pesca offshore de marlín negro, marlín azul, pez vela, wahho, dolphing y atunes como para la  pesca inshore de especies como son los trevalys, roosterfish y cubera snapper que ofrecen al pescador deportivo utilizar todas las modalidades de pesca con equipos de diferentes potencia de acuerdo al gusto de cada uno.
Por otro lado la combinación de pesca y turismo hace posible que los pescadores puedan  llevar a sus acompañantes y disfrutar de este paraíso que existe en Centro América y que gracias a Dios esta en un estado de conservación como pocos en el mundo.

Mariano de la Rúa.
Aquafish-Internacional.
www.aquafish.com.ar
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Nextel 175*992 y 175*7161.

readers comments
  1. José on julio 18th, 2010 12:30

    Que imagenes por Dios!!!

  2. Héctor on julio 18th, 2010 15:29

    Excelente, pescando en el paraiso!

  3. jorge bedoya on enero 22nd, 2011 20:01

    HERMOSO EL LUGAR Y LAS CAPTURAS FELICITACIONES




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